Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, probablemente estén pasando mil preguntas por tu cabeza, ¿qué marcas son mejores a la larga? ¿en qué características del vehículo debo fijarme antes de escoger? ¿qué garantías pueden ofrecerme? Es tan importante ese ahorro económico que lograrás con la opción segunda mano como la seguridad y relación calidad-precio que te ofrezcan, por ello, a continuación te vamos a dar las claves antes de elegir a tu compañero de carretera.

1.- Siendo objetivos, ¿qué coche necesitas?

Antes de nada, es fundamental que tengas claro qué tipo de coche necesitas. A veces nos enamoramos a primera vista de un coche y pasados los meses nos damos cuenta de que nos hemos precipitado... Por ejemplo, si solo vas a conducir por ciudad y tu trabajo no te obliga a hacer muchos km, probablemente no necesites un tipo SUV, cuyo mantenimiento, además, suele ser más caro, y te puedas decidir por una opción del segmento A o B.

Puedes consultar aquí todas las clases de coche que ofrece el mercado y elegir qué tipo de vehículo se adapta, de base, a tus necesidades.

2.- ¿Comprar a un profesional o a un particular?

La opción de comprar a una persona física, sin intermediarios comerciales, suele ser siempre más económica tanto en términos competitivos como fiscales, ya que el IVA en caso de comprar a un particular es de un 4% frente al 21% de los concesionarios.

Pero ojo con la garantía del vehículo. En el caso de particulares, se reduce a seis meses, mientras que los concesionarios o casas de venta de segunda mano, por ley, deben abarcar el primer año.

3.- La regla de siempre: comparar

Ya sabes que una de nuestras máximas es comparar las diferentes ofertas del mercado para dar con aquella que más nos convenga. Si ya tienes una idea más o menos construida del tipo de coche que quieres (y necesitas), te recomendamos que investigues a través de comparadores como Rastreator, Coches.net o el comparador de la OCU.

En el caso de que te hayas decantado por un particular, ten cuidado con las “gangas”, tan peligroso es que el precio se diferencie mucho del mercado a la alta como a la baja... Si la media de ese modelo de coche de segunda mano es de 12 000 euros y a ti te ofrecen 5000, cuidado, probablemente haya gato encerrado…

4.- Características clave del vehículo: combustible, edad y documentación en regla

Si ya sabes por qué estilo o modelo de coche decantarte, a continuación te enumeramos otros factores importantes a tener en cuenta:

Combustible

¿Diésel o gasolina? Suelen ser más caros los coches diésel, pero la respuesta está, sobre todo, en el uso que le vayas a dar al coche. Teniendo en cuenta que el diésel consume menos y es un combustible más barato que la gasolina, probablemente sea la opción más recomendada si vas a hacer muchos kilómetros en carretera y no tanto un uso únicamente urbano. No obstante, ten en cuenta que el mantenimiento es más caro en caso de avería.

En la otra cara de la moneda, se encuentra la nueva normativa, que restringe en muchas ciudades la circulación de los vehículos diésel por su alto nivel de contaminación.

Consejo: cuando te plantees qué opción se adapta más a ti, piensa también en la cilindrada, los caballos, y la potencia. Cuanto mayores sean sus valores, más alto el consumo. No obstante, el vendedor debería especificarte el consumo medio del coche, una vez más, ¡toca comparar!

Años de antigüedad

La edad del coche es directamente proporcional a la seguridad, que, al fin y al cabo, siempre es lo más importante. Según la Dirección General de Tráfico, un coche superior a 10 años de edad eleva exponencialmente los riesgos de cara a sufrir un accidente. Además, ten en cuenta que cuanto más viejo, más arreglos tendrás que hacer a corto plazo ​​​​​​​y las visitas al taller no son nada baratas…

Documentación

Cuando te presenten al coche, hay documentos y datos de revisión obligada por tu parte:

  • Ficha técnica del vehículo (que coincida con las características de las que estás informado)
  • Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en regla
  • Impuesto de circulación (ha de estar pagado)

Tampoco estaría de más solicitar el libro de revisiones y copias de las facturas de mantenimiento, para saber en qué estado está el coche y a qué arreglos se ha sometido.

5.- Antes de quedarte con el coche, ¡pruébalo!

Si no te lo ofrecen antes, pide al vendedor que te deje dar una vuelta en el que será tu nuevo coche y fíate de tus sensaciones, ¿hay algún ruido raro al cambiar de marcha, frenar o durante la conducción? ¿El cambio de dirección es cómodo? ¿Suelta líquido el coche tras la conducción por su parte baja?

Aprovecha esta experiencia para comprobar también el estado de la tapicería y carrocería. A mayores, te recomendamos que, si te quedas finalmente con el coche, lo lleves a tu taller de confianza para una revisión …¡Más vale prevenir que curar!

Siguiendo estos consejos, no solo habrás ahorrado al decantarte por el mercado de segunda mano sino que también tendrás la tranquilidad de haber comprado con garantías.