Si estás en este artículo es porque seguramente te estés planteando ahorrar y no sabes cómo empezar para poder darte ese caprichito o tener un colchón por si pasa cualquier cosa en un futuro.

El problema que nos encontramos cuando nos enfrentamos a intentar a ahorrar es la multitud de herramientas de gestión de nuestras cuentas personales y de ahorro que van desde aplicaciones, documentos de Excel o herramientas de nuestro propio banco que nos intentan facilitar la vida. Ante tal multitud de opciones, puede que no sepas por dónde empezar de forma sencilla y nosotros te lo vamos a contar.

Se trata de la regla 25-50-25 que, tengas el perfil que tengas, puedes utilizar y ajustar a tu estilo de vida o necesidades. Para llevarla a cabo no necesitas ni documentos de excel, ni aplicaciones que no sea la de tu banco.

La regla de oro: 25-50-25

  • Destina el 25 % de tus ingresos en pagar créditos o ahorrar. Este dinero “reservado” te permitirá realizar posibles mejoras en tu vida desde protección para periodos más bajos en ingresos, a compras importantes, formación, etc. Lo mejor es desviarlo a otra cuenta a principios de mes. A partir de una cierta cantidad puedes pensar en invertir y que el dinero trabaje para ti. Cuanto mayor sea esta partida, mejor salud económica tendrás. En el caso de que no tengas créditos, por cada 3 meses que cumplas con ese 25%, ganas un mes de libertad económica.
  • El 50 % de tus ingresos debe cubrir necesidades básicas y gastos diarios. Esta parte incluye el alquiler si eres es un inquilino y las facturas relacionadas con tu hogar (electricidad, Internet, agua, teléfono, seguro del hogar, etc.). También tiene en cuenta el presupuesto asignado al transporte, así como la alimentación diaria. Aunque es puede ser discutible, nosotros incluiríamos aquí los pagos de hipoteca.
  • El 25 % de tus ingresos debe dedicarse a "gastos discrecionales”. Esta partida incluye gastos que afrontamos en nuestro tiempo de ocio como compras, comidas y cenas, viajes, etc. Es decir, actividades y objetos que no necesitamos, pero que nos hacen feliz.
Regla 25-50-25 (1)

Esta es una manera fácil de aprender a seguir un presupuesto y mantener tus gastos en orden. Por otro lado, lo bueno de la regla 25-50-25 es que puedes ajustar los porcentajes de acuerdo con tu estilo de vida y tus medios.