Al igual que muchas otras personas desde que comenzó la pandemia, Miguel tuvo que cerrar el negocio que su familia había emprendido varias décadas atrás: una tienda de telas en el barrio madrileño de Tetuán. Lo que Miguel no sabía es que al cerrarse una puerta tan importante como su negocio, muchas otras ventanas de oportunidades laborales se abrirían.

Un nuevo comienzo basado en el reciclaje

“El día que cerramos la tienda me quedaba suficiente dinero en el banco para vivir con mi mujer durante medio año, pero tenía claro que no podía esperar a que pasaran esos 6 meses para ponerme a buscar trabajo”.

Afortunadamente, su hijo Juan tuvo una idea brillante que enseguida cautivó a su padre. “Mi hijo el mayor me dijo que podía vender todas las telas que no habíamos podido liquidar a través de Internet. A mí nunca me han gustado las redes sociales y esas cosas que usan los jóvenes, pero la idea de poder continuar el negocio un poco más me gustó”. Con la ayuda de sus hijos, Miguel subió todos los excedentes de su negocio a plataformas como Wallapop, Ebay, MiTrastero e incluso en grupos de manualidades y confección de Facebook.

“Mis hijos tienen sus propias vidas y no pueden estar pendientes de mi negocio como cuando cuando eran jóvenes, así que me puse las pilas para aprender cómo funciona el Internet.” Gracias a cursos gratuitos online en plataformas como Aulaclic, Aprendergratis o Coursera, y a los distintos cursos de informática para la tercera edad que ofrecen en su barrio, Miguel consiguió aprender cómo funcionan las distintas plataformas donde publicó sus ofertas, a promocionar sus ofertas en redes sociales, a contestar whatsapps y emails, ¡e incluso a tirar la vieja libreta de pedidos y llevar todas sus cuentas en un documento de excel!

Encontrar trabajo a los 58 años

Sin embargo, la idea de liquidar la tienda a través de internet tenía un límite muy claro. “Cuando vi que todas las telas estaban anunciadas por internet y que se iban vendiendo poco a poco, me senté con mi mujer a hablar de nuestro futuro económico. Yo tenía miedo, porque a los 58 años es difícil renovarse en el mercado laboral”. Pero Susana, la mujer de Miguel, lo tenía más claro. “Mi mujer me convenció de que yo no necesitaba reinventarme desde cero, sino actualizarme y utilizar todo mi conocimiento para buscar un puesto de trabajo”.

Primero, decidieron hacer una lista con todas las habilidades profesionales de Miguel después de 30 años al frente de su propia tienda de telas:

  • Gestión legal y administrativa del negocio
  • Contabilidad
  • Atención al cliente
  • Importación al por mayor
  • Conocimiento textil profesional

De cada una de sus habilidades, sacaron posibles puestos de trabajo en base a su experiencia laboral y de esa manera tener más claros los empleos que podría buscar Miguel.

  • Gestión legal y administrativa del negocio - consultoría, administrativo, gerente
  • Contabilidad - contable, cajero, consultoría, administrativo
  • Atención al cliente - dependiente, cajero, atención al cliente
  • Importación al por mayor - consultoría, administrativo, gerente
  • Conocimiento textil profesional - consultoría, dependiente, asistente

Una vez apuntados los trabajos, los clasificaron de más a menos interés para Miguel. “Obviamente puestos de trabajo de gerente o consultoría me llamaban más la atención que ser dependiente o cajero como cuando era joven en la tienda de mis padres”.

Actualizarse en el mundo laboral

“Es verdad que había días que me sentía desesperado y cualquier trabajo que me hubieran ofrecido lo hubiera cogido. Pero otros días, con la ayuda de la serenidad de mi mujer, me daba cuenta de que todavía teníamos dinero para ir tirando y que las telas seguían vendiéndose poco a poco online y que si iba a buscar un empleo a estas alturas de mi vida, mejor que fuera un empleo que me gustase y que yo sintiese que mis habilidades se aprovechan”.

El único obstáculo que Miguel tenía es que los anuncios de empleo de hoy en día distan mucho de los anuncios de empleo de antaño. “En lugar de molestar a mis hijos de nuevo, comencé a leer en páginas de internet sobre cómo encontrar trabajo, cómo realizar el CV, cartas de motivación e incluso entrevistas con el ordenador y demás asuntos relacionados con el mercado laboral actual. Pero, también por costumbre, llamé a varios de mis conocidos del sector textil para decirles que andaba buscando trabajo y que tenía claras mis competencias y habilidades tras tantos años llevando un negocio propio”. Sin saberlo, con esas llamadas Miguel comenzó una red de networking que luego le traería muchas alegrías.

Emprendimiento desde el conocimiento

“La idea de crear una tienda de telas online se me pasó por la cabeza cuando comencé a vender las telas que quedaban por liquidar de la tienda de mis padres, pero en ese momento no tenía ningún conocimiento sobre la venta por internet y me sentía muy solo para emprender en un mundo que no conocía. Fue a raíz de llamar a mi amigo Pedro, que también había estado toda la vida trabajando en la fábrica de telas de las Rozas, que pensé en emprender como hicieron mis padres en su momento.”

Aunque Miguel llamó a su amigo para comentarle que había tenido que cerrar su negocio y que andaba buscando empleo, al final la conversación viró en una idea muy beneficiosa para todas las tiendas de telas de barrio.

“Cuando le conté a Pedro que estaba yo aprendiendo a utilizar el internet para vender las telas que me quedaban de la tienda, se sorprendió mucho y me dijo que llevaba tiempo dándole vueltas a una idea pero que no sabía cómo llevarla a cabo porque no sabía nada del mundo online.”

Pedro se había dado cuenta de que cada vez se realizaban menos pedidos de telas por parte de las tiendas de barrio de toda la vida y que era un negocio que, como el de Miguel, estaba muriendo poco a poco.

“En ese momento lo vimos muy claro, podíamos montar una página web para vender online todas las telas de las tiendas de barrio que poco a poco se veían obligadas a cerrar”.

El emprendimiento online al alcance de todos

En la actualidad, mientras trabaja como gerente, Miguel y Pedro han formado una cooperativa y, tras consultar en empresas como sobre emprendimiento digital, han contratado un diseñador web para comenzar su propia tienda online y vender a través de ella todas las telas de las tiendas que lo necesiten.

“Aún estamos aprendiendo cómo se crea un negocio online, pero nos sentimos como unos jóvenes emprendedores de esos que se habla mucho!”.

Susana, la mujer de Miguel, nos comparte su recomendación tras haber estado junto con su marido en todo el proceso: “Mi consejo es que cojáis toda vuestra experiencia laboral, la mezcléis con información sobre el mercado laboral actual y la actualicéis con cursos sobre el internet, el ordenador y demás tecnología que es fundamental hoy en día. Con formación actualizada y mucha experiencia, ¡nunca es tarde para volver al mercado laboral!”